sábado, 26 de junio de 2010

PEDAGOGÍA DE LA CORRECCIÓN

El tema de la Pedagogía de la "Corrección" es una magnífica puerta de entrada para desentrañar la riqueza de la obra educativa de Marie Poussepin inscrita en la misma pedagogía de Jesús, y que viene a ser para nosotros un imperativo de fidelidad ante la realidad, objeto de nuestra misión. En las circunstancias actuales, como en el momento histórico que vivió Marie Poussepin, es necesario encender una luz; ella lo hizo y lo perpetúa en términos de llamarada, para que el mundo se ilumine.

"CORREGIR SIN CÓLERA" SIGNIFICA PARA NOSOTROS, HOY:

TRANSCENDER EL D
ESORDEN EMOCIONAL para situarse en el lugar de la misericordia (splacnisomai); expresión que en el original griego del Nuevo Testamento, significa sentir visceralmente. Significa ir más allá del simple formulismo de la escuela, que concede al maestro el derecho a "juzgar" permanentemente a los alumnos y a corregirlos o estimularlos de acuerdo con su buen juicio. Las acciones correctivas en sí mismas, no constituyen el problema. El problema más bien puede buscarse en las poquísimas acciones reflexivas que se desarrollan en la vida escolar y que son aquellas que permiten el proceso del aprendizaje autónomo y de una ética basada en la interacción, en la comunión con los demás, antes que un condicionamiento orientado a complacer al adulto.

RECONSTRUIR EL TEJIDO AFECTIVO, porque el amor es un auténtico im
perativo de la existencia. Nada mejor que combinar la acción correctiva con una gran disposición afectiva; apertura emocional que nada tiene que ver con la inconsistencia de las normas. Bien sabemos que después de muchos años, lo que nos queda, no son bloques de información, sino el claro recuerdo del clima afectivo e interpersonal que pudimos respirar (afecciones, hábitos, y gestos, más que palabras). Porque lo que caracteriza nuestra vida, es precisamente ese componente afectivo presente en todas las manifestaciones de convivencia interpersonal.

Capacidad para comprender l
a existencia de MODELOS DIVERGENTES; para captar los tintes afectivos que dinamizan o bloquean los procesos formativos. Necesidad de centrarse en la persona, de abrirse a la singularidad, única manera de lograr el acercamiento delicado al misterio del otro, siguiendo la dinámica de los procesos singulares. El camino expedito hacia el ámbito de la singularidad es el que sigue la HUELLA DE LA SENSIBILIDAD; pues es en este plano, en el de lo sensible-afectivo, donde habitan las más radicales diferencias. Habrá violencia educativa siempre y cuando sigamos perpetuando un sistema de enseñanza que obliga a homogeneizar los niños en el aula, a negar las singularidades, a tratar a los alumnos como si tuvieran las mismas características y debieran por eso responder a las exigencias de los adultos con iguales resultados.


AYUDA SIN HACER DAÑO. Aún la caricia tiene a veces la figura del poder. Cuántas veces por ayudar, se termina lastimando, y cuántas otras sin querer se maltrata a los seres queridos. Vemos como la Madre entona una canción de cuna no tanto para el niño sino para conjurar su posible irritación. Con el manejo apropiado de la palabra, se logra preservar, cuidar y ampliar la autoestima, que está en relación directa con la afirmación de la autoimagen.

Propiciar una EDUCACIÓN BASADA EN LA INTUICIÓN, ejercida como acto natural propio de aquellos con vocación para orientar a los niños y a los jóvenes. Dinámica para descubrir de manera sutil, entre luces y sombras la respuesta imprevisible de cambio. Siempre existe un margen de sorpresa que abre el espacio a la construcción conjunta.

Finalmente en la línea del Evangelio, hemos de usar la pedagogía de la corrección siempre A LA MANERA DE JESÚS: hacer que la persona se confronte a sí misma con su propia existencia (Jn. 4,16); decir la verdad con sencillez, sin herir a la persona: Jesús no rechaza a la mujer adúltera; la mira con misericordia, le dice: "Tampoco yo te condeno, anda y no peques más en adelante" (Jn. 8,11).

Lo único que puede cambiar significativamente la conducta humana es EL AMOR.
Provincia de Manizales

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